Lo peligroso es haber normalizado el acoso online
Emprender en internet siendo mujer significa exponerte.
Exponer tu trabajo.
Tu imagen.
Tu voz.
Tus ideas.
Y mientras intentas construir algo, aparecen mensajes que no tienen nada que ver con tu negocio.
Comentarios sexuales.
Insinuaciones incómodas.
Mensajes insistentes.
Hombres escondidos detrás de una pantalla intentando intimidar, provocar o cruzar límites.
Muchas veces se minimiza.
“Ignóralo.”
“Bloquéalo y ya.”
“Es normal en internet.”
Pero no debería ser normal.
No es parte del éxito
Ninguna mujer debería aceptar acoso como el precio de tener visibilidad online.
Tener una marca, subir contenido o mostrar tu trabajo no es una invitación para recibir comentarios degradantes.
El anonimato no da derecho
Un perfil falso no hace menos grave un mensaje.
Cuando alguien intenta incomodar, intimidar o sexualizar constantemente a una mujer desde el anonimato, sigue siendo acoso.
Denunciar también es protegerse
Bloquear ayuda.
Reportar ayuda.
Guardar pruebas ayuda.
Callarlo solo hace que muchos sigan creyendo que pueden hacerlo sin consecuencias.
Tu negocio merece respeto.
Y tú también.