Señales que no deberías ignorar
A veces, tu intuición ya sabe lo que pasa
Hay algo que cambia.
No es evidente.
No es claro.
Pero lo sientes.
Alguien demasiado cerca.
Una presencia que no se aleja.
Una mirada que se repite.
Un entorno que deja de sentirse seguro.
“Quizá no es nada…”
Pero tu cuerpo no está de acuerdo.
No necesitas entenderlo todo.
Solo necesitas escucharte.